No, el sueño recomfortador no es obvio que todo el mundo lo tenga. Según investigaciones, más del 60% de las personas en el mundo occidental sufren trastornos de sueño, ya sea de forma sistemática u ocasional. Un sueño profundo es esencial para la salud y el bienestar ya que nos brinda poder mantener un estado óptimo mental y emocional, tanto en en el ámbito social, familiar como en el laboral. El sueño profundo regenera al sistema nervioso y supone también una regeneración de los demás sistemas corporales y energéticos. Después de una noche descansada, nos sentimos en mejor sintonía con el mundo y con mayor predisposición y aguante para poder afrontar nuestras tareas, encuentros u obligaciones.
Muchas veces, sin embargo, los trastornos no son tratados, por lo que se convierten en un hecho cotidiano, reduciendo la calidad de vida de la persona. ¿Te pasa a ti también?

